Con un alto índice de apertura, la
economía española está entre las
10 más importantes del mundo, con una inflación que se ha mantenido estable durante los pasados años
(3.5 - 4%) y una renta per capita de $33,700 dólares*.
El sector servicios es el mayor contribuyente al producto interior bruto, seguido de la Industria. Sumados, estos dos sectores representan el 85% del producto interior bruto del país.
Su mercado interno de 44 millones de personas ha recibido un importante flujo de inmigrantes en los últimos años, y la fuerza de trabajo se eleva a 20 millones de personas altamente cualificadas. La demanda continua creciendo gracias a los cerca de 56 millones de turistas que España recibe cada año.
La privilegiada posición geográfica española la convierte en la perfecta entrada al mercado Europeo,
de manera que inversores extranjeros pueden beneficiarse del transporte, comunicaciones e instalaciones, calidad de vida (ocio, cultura y la calidad del sistema de salud público) y los recursos tecnológicos (calidad y disponibilidad de servicios
de comunicación e infraestructuras) del país.